De los Chinos Acomodados
Como dice el dicho “No pueden ver a un chino acomodado porque ahí van a molestarlo”. Apenas y medio iba entendiendo las verdaderas dimensiones del cambio a Australia me mandan de gira artística. Para el fin de semana irónicamente habré pasado mas tiempo en Taipei que en Brisbane.
Siempre me ha llamado la atención el dinamismo de las ciudades de países como China y Japón. Taiwan es similar, siempre hay gente en la calle, pero ninguna vagando todos saben a donde van y saben que deben llegar pronto. Taiwan, la república rebelde de China, es activa, ordenada y orgullosa tanto que no han necesitado su membresía a las Naciones Unidas para convertirse en un país moderno y democrático poseedor hasta hace unos meses del edificio mas alto del mundo.
Pero este es un Blog de trivialidades (la mayor parte del tiempo) Asi que inicio el tema que inspira este post. Y es que respondiendo a las superfluas necesidades de higiene del hombre moderno me aventuré a buscar una pasta dental que olvidé en casa. Este simple acto me recordó lo egocéntrico de mi pensar y de mi falta de malicia sobre donde estoy parado. Solo hasta que llegué a la tienda pensé, como se dice pasta de dientes en Mandarín?. Afortunadamente con el lenguaje de las señas fue fácil, fue cuestión de mostrarle la dentadura al amigo de la caja y pasear la mano cerca de la boca, eso nunca falla. Resuelto el problema dental me dispuse a resolver el espiritual y como es la costumbre, país nuevo checha nueva.
Regreso pues con la avanzada fórmula de limpieza de “Darlie” y el incomparable sabor de una “Tsingtao” que permitirán a este chino (un servidor) acomodarse y terminar un intenso día, cheers.

Exactamente a una semana de haber arribado a Australia las actividades se han invertido principalmente a cuestiones mundanas de la vida moderna. Abrir cuenta de banco, buscar seguro médico, buscar casa y lamentablemente trabajar.
Finalmente llegamos, después de 30 horas de viaje desde Montevideo a Brisbane cruzamos los 12 husos horarios que nos separaban de las
Ya quedó, el cambio del número de pasaporte con la autorización de la visa ya quedó registrado. Verdaderamente hay conteo final. El 14 de Febrero me voy del Uruguay.
Un abuelo adicto a la heroína, un tío homosexual y depresivo, un hijo amante de Nietzsche con un voto de silencio que lleva 9 meses, un padre que refleja odiosamente el cliché americano de un papá y en el contrapeso una madre e hija que traen cordura a todo lo anterior.
Es ahí donde me siento en este momento. Ya están listas las visas, ya entregué el apartamento, ya vendí el auto, Tizoc está en un albergue gatuno, el contenedor azul ya debió salir rumbo a Brisbane, deudas cubiertas, etc. Pero aun no hay fecha prevista para salir.
Mientras se daba todo el proceso de la mudanza que duró 4 dias de preparar, empacar y vaciar el apartamento en un momento de ocio me metí a la página de
Así lo pidió y lo predijó el digno bisnieto de Bárbara Barreras. "Mis cosas se van en un contenedor azul", lo dijo el charrumaco tres días antes de vaciar las cosas del apartamento.
No es algo que adquirí en algún momento de mi vida es algo, como el carácter, que se trae en la sangre. Siempre fue así, desde que tengo uso de razón, me han gustado y mucho los gatos.






