El Riesgo de Colombia
Semana colombiana, semana de ajiaco y arepas y con un cierre muy familiar. Aprovechando mi último viaje de trabajo el cual casualmente estaba agendado para Colombia decidí en un momento de bajo juicio traer conmigo al charrumaco para que los abuelos y tía maternos constataran e hicieran revisión visual que al menos físicamente está muy bien, porque por aquello de la buena educación falta un buen trecho y mucha paciencia para aplicar al "destructor de mundos".
Teníamos un par de horas de haber llegado a Bogotá y cuando estábamos precisamente en la revisión visual del heredero único y universal de la dinastía Cadena, en un lance de la tercera cuerda el charrumaco aterrizó mal y se abrió ligeramente la frente.
Pareciera que se hace adrede, mientras hacia alarde a los abuelos de lo bien cuidado que tenía a su nieto, de lo sano, de lo fuerte y bien portado (en esto último obviamente trataba de engañarlos) el chamaco en su eterno afán de llevar la contraria, se aplicó un pseudo-sepuku en la cabeza. Mis argumentos caían al piso mientras llevaba al hospital al colombianito para que le vieran el tremendo chichón y la herida.
Bueno después de esto todo ha marchado bien, salvo que el paciente después de 5 días no se ha dejado sacar la pulsera del hospital con su nombre el cual hace un juego divino con el parche de la frente. Mi teoría es que esta esperando que lo vea la madre con todos estos accesorios pues en su torcido concepto de justicia espera que me dejen al menos igual que a él una vez que regresemos a Montevideo.
El mono sabe muy bien a que palo trepa, pues con los abuelos y la tía lleva una dulce relación y los tiene totalmente comprados. Yo solo veo de reojo sus tretas y balbuceo entre dientes algunas frases que ninguna gente decente merece leer aquí. En el resto del tiempo me dedico a disfrutar de Bogotá.
Siempre me ha sorprendido el umbral de paciencia de los colombianos en cuanto a la cantidad de esteriotipos que les cuelgan y que no tiene caso mencionar ahora. Sin embargo los colombianos no parece importarles tanto y han trabajado mucho para recuperar a su país y lo llevan muy bien hasta el momento sin mencionar que han tenido que realizar sus sacrificios. Hablando de los esteriotipos sobre la seguridad en Colombia, creo que como dice una campaña de televisión que hay en estos momentos, el único riesgo de Colombia es quererse quedar.








