El Mundo que Vivimos
Mas de la mitad del mes de Noviembre, la segunda mitad, la estoy pasando fuera de casa. Estoy a la mitad de un viaje de 17 días que me llevará por Sharm El Sheikh, Egipto; Dakar, Senegal y Mumbai, India. Cuando compartí este itinerario con un colega de la oficina, rápidamente surgió el comentario de los problemas de seguridad que se viven en estos países y en particular estas ciudades.
Sharm El Sheikh que es un resort en la punta de la península del Sinaí, sufrió un atentado con bombas en el 2005, matando 88 e hiriendo mas de 200. Senegal no canta mal las rancheras, tan solo en el 2008 el tradicional Rally Paris – Dakar fue suspendido porque los organizadores no pudieron garantizar la seguridad de aficionados y participantes. Y el ciclo se cierra en Mumbai (antiguamente Bombay) donde pondré pie en la ciudad apenas cumplido el primer aniversario (26 de noviembre) de los ataques terroristas que dejo en la ciudad 173 muertos y 308 heridos.
Sin embargo, creo que hay mucha satanización por parte de la prensa sobre estos lugares. Nadie cataloga al mismo nivel las ciudades de Madrid (las bombas en la estación de Atocha ), Londres (bombas en los autobuses ), Nueva York (las torres gemelas) y por el contrario permanecen como lugares seguros y atractivos para visitar.
En este mundo revuelto no hay garantías de nada en ningún lugar.
Y aunque la única garantía que tenemos en esta vida, es que nos vamos a morir, tampoco es que vaya confiando y con la guardia baja, de hecho no voy confiando a ningún lugar. Pero tampoco tengo una preocupación adicional por visitar tan complicados lugares, como dirían los viejos en México, “Nadie se muere en la víspera.”






