Entre Medusas
Terminó la semana en Palau, sin bajas y con la moral alta. Si el Caribe tiene su encanto las Islas del Pacífico no se queda ningún paso atrás.
Este viernes fue feriado en Australia, ANZAC day así que no hubo mucho remordimiento por tomar ese feriadito en Palau. El resfriado no evitó que llegará puntualito a mi cita para el tour del día, me la pasé de lo lindo soltando mocos en las tibias aguas de Palau. Del moqueadoro también fueron testigos las almejas gigantes, tiburones, aviones japoneses de la Segunda Guerra Mundial, una innumerable cantidad de peces de la barrera de coral y miles de medusas. Ver la diversidad de la vida en el coral es espectacular, no faltó ninguno de los personajes de Buscando a Nemo.
La experiencia diferente fue nadar en una laguna habitada por millones de medusas rosadas que después de ocupar ese laguna aislada del mar por millones de años han perdido su capacidad de picar. El inicio fue vacilante, una vez que te pica una no lo olvidas nunca. A medida que nadaba al centro del lago la cantidad aumentaba al grado de estar totalmente rodeado por miles de ellas, al principio las evitaba, después era inevitable sentir ese raro y esponjoso contacto en cualquier parte del cuerpo…si también ahí.
El día fue sumamente reconfortante me sentí como un chamaco todo el día, no por nada me la pase comiendo mocos.
Mientras yo retozaba con medusas, en Australia La Ariana Madre y El Charrumaco deben estar atrincherados y apanterados pues ellos dos solitos les toco recibir finalmente y después de casi tres meses el contenedor azul con todo nuestro arsenal. Con lo divertido que es desampacar cajas y mover muebles. Con esto mis niveles de popularidad caerá por los suelos, espero protestas, paros y amotinamientos ni modo, ahora te entiendo Chente.






