Diferencias que Suman
Ya se dijo en la prensa, Polokwane presenció el mejor triunfo de México al menos en la fase de grupos de un Mundial. Y así fue como se percibió en los congelados mexicanos que antes del partido nos preguntábamos que fregado hacía uno en este frío en este pueblo perdido en el sur de África. Pero la actuación valió todo y algunos inclusive ni el frío les hizo (ver foto). Salcido y Márquez cargaron al equipo pero los que dieron el triunfo fue la disímil mancuerna Hernández – Blanco.
Y es el que par que hicieron los goles no podrían ser mas diferentes, al Chicharito lo espera la camisa roja del Manchester United de la Premier League de Inglaterra y al Cuau también una camisa roja pero de los Tiburones Rojos del Veracruz de la segunda división mexicana; el Chicharito es jugador de alcurnia no solo nieto e hijo de futbolistas sino mundialistas ambos, el Cuau se forjó solito en el barrio bravo de Tepito; al Chicharito le sobran los pulmones y las piernas que le hacen falta al Cuau pero el Cuau lo complementa con la picardía que nadie mas tiene en el futbol nacional, el Chicharito parece monaguillo y el Cuau le parte su mandarina en gajos a quien le parpadee dos veces seguidas.
Anécdota que retrata esa personalidad que ha hecho tan famoso a Blanco. Anoche, una vez que fue a pedir la pelota lo acosó el número 20 de Francia, lo veía desde la tribuna, exactamente a la altura del punto penal donde fueron los goles, y como desesperadamente Torrado se metía en medio tratando de proteger la concentración de Cuauhtémoc, quien en todo momento ignoró al francés, salvo un pequeño lapso en que volteo y le gritó, “Cállate Pendejo!”. Esto último salió muy bien retratado en la transmisión local al día siguiente cuando pude ver el partido en la televisión.
En la tribuna se tiró mas cerveza de la que se tomó en la segunda mitad. Cada gol se festejó con champagne budweseriana y del baño no se escapó nadie. Toda la fauna de la afición tricolor, fueran caballeros águilas, adelitas, charros, mariachis, chapulines, luchadores, curas hidalgos, morelos y brozos fueron apoyados por un grupo de encorajinados irlandeses que buscaban justicia por la mano de Henry, y vaya que le dimos su merecido. Durante los 90 minutos en el Peter Mokaba de Polokwane hicimos un solo crisol verde que no paro de cantar, brincar y gritar.
Después nos quedamos en el estadio cuanto pudimos hasta que nos corrió la policía. A partir de ahí cada compatriota se las arregló como pudo para festejar en su rincón favorito de Polokwane , el cual no ofertaba mucho a los desesperados nacionales ávidos de celebrar nuestro 5 de Mayo, en Junio.
Yo me fui a la segura y fui al bar del único casino de la ciudad. el Meropa Casino nos esperaba con brazos abiertos y con cena gratis en función especial, con la torcida intención de que nos quedáramos a jugar lo cual por supuesto que hice. Pero esa noche no iba a perder y todavía saque 50 dólares en las maquinitas. Traía la suerte del ganador.
Fue histórico que mas se puede decir, ahí quedará en los archivos. Será la noche en que el jorobado doblegó a Notre Dame.





Como se supone que esta Blog también incluye notas de viajes y casi no lo había hecho estoy tratando de ponerme al día con el tópico. Así que por la noche desempolve algunas fotografías de viajes anteriores a los que espero poco a poco ir haciendo referencia en algún que otro post.








