El Alivio de los Volcanes
Lo dicho a pesar de Varig y Gol, llegué a México. En una especie de convicción de aplicar la ley del mínimo esfuerzo estas aerolíneas sobreviven a pesar del paupérrimo servicio que dan. Gol no ofrece en San Pablo servicio de conexión internacional de equipaje así que tenía que correr para recoger mi mochila y redocumentar con Varig. De los 90 minutos de escala, usé 60 en migración y aduana. Casi resignado a pasar el día en San Pablo llegué al mostrador de Varig faltando 30 minutos para la salida del vuelo a México. Ya tenía preparado la tarjeta de crédito para pagar la penalización por el cambio de fecha cuando ante mi sorpresa los que ofrecieron disculpas fueron ellos, el vuelo estaba cancelado.
Para mi fortuna hay una nueva aerolínea que sale a México, Ocean Air (juro que vi este nombre en una película en los 90's donde se estrellaba un avión con el nombre de esta aerolínea, en su momento ficticia). Para mi doble fortuna aunque estaba programado a la misma hora del vuelo de Varig estaba retrasado 2 horas y media lo que me permitió conectar sin problema. El tema era ahora lograr llegar a tiempo a tomar el vuelo del DF a Hermosillo, mis cuentas me daban 60 minutos para pasar migración y aduana.
Solo pensaba llegar a casa, en las proximidades del aeropuerto veía sobre la ventanilla del avión pensando lo que tenía que hacer para salir lo mas rápido posible y lograr conectar. Estaba en eso cuando vi una hermosa vista de la pareja de los volcanes del altiplano mexicano, el Popocatépetl y su esposa el Iztaccihuatl. La foto del celular puede describir al Popo como clásico marido, molesto, humeando su furia y su esposa en el primer plano, tranquila, con sus picos nevados, equilibrando la relación entre ellos y los pueblos cercanos. Lo tomé como un buen augurio y alivió la tensión que traía hasta ese momento.
La magia de los volcanes me permitió hacer la conexión en México que solo me llevó 30 minutos salir con mi mochila y llegar a los mostradores de Aviacsa que están muy cercanos a las salidas internacionales del renovado aeropuerto Benito Juárez de la Ciudad de México.
Con el apoyo de los volcanes llegué a Navojoa después de 38 horas de aviones y autobuses, llegué envuelto como regalo para el cumpleaños de mi padre (la razón de mi prisa por llegar a tiempo). Mi madre en su 74 años de sabiduría me recibió de la mejor manera que podía hacerlo, con un abrazo y un plato de menudo.









January 21st, 2008 at 1:33 am
Compadre. Que bueno que llegó. Me lo saluda de mi parte y se manda un brindis idem. Espero que estén bien. Aquí como siempre peleandola.
abrazo fraterno
js